Actividades preparatorias

Presentación en las XXV Jornadas de a EOL

29 y 30 de octubre de 2016

Alejandra Glaze

El próximo ENAPOL es una excelente oportunidad para trabajar sobre los modos en que los sujetos se enredan y desenredan en los asuntos de familia en el siglo XXI.

Entre la causalidad del significante y el encuentro con lo real, enredados en la identificación imaginaria y su falla, donde surge esa irrupción de goce que erige el destino de un sujeto.

Cómo cada uno asume la manera en que es nombrado por el otro, quedando ese resto innombrable, producto de lo que llamaría la operación de lo familiar en uno mismo.

Esa operación de reducción del pasaje de lo familiar a lo más extraño en términos de lo singular, lo vemos en los testimonios del pase: La niña modelo, la niña del secreto, la negra, son nombres que, en este sentido, los AE nos han transmitido de sus casos.

Evocando las palabras de Ernesto Sinatra, Presidente del ENAPOL, se trata de los modos en que para cada uno "la familia constituye el sitio inaugural donde se aloja un personaje decisivo: el otro primordial, el otro materno, […] donde se inscriben las alianzas de sangre entre prójimos y semejantes". Es el lugar, desde donde se constituye el lazo.

Para el ser hablante, nada es más fácil que reproducir su semejante o su tipo. La figura es marca, lo que conduce al punto de primado del Otro, al amor, y a los asuntos de familia, donde queda esa marca de la "conmemoración de irrupción de goce".

Hoy la apuesta tiene más que ver con los cuerpos y su goce, que con la ideología o con la encarnación de un significante amo, con su consecuencia: el colapso del régimen del Otro. Ya no se trata de lo que el objeto te hará ser, sino del establecimiento de los particularismos de goce. El cuerpo "ya no obedece" a las premisas identificatorias, liberado a su propio goce solitario, donde queda al descubierto la inexistencia de la relación sexual.

Hoy se producen nuevas identidades en la búsqueda de desembarazarse de la palabra del padre, de aquello que viene del Otro.

Una orientación precisa para, en los enredos de la práctica del siglo XXI, abordar los asuntos de familia. Época de incitación permanente a la creatividad personal, a la excentricidad y a la búsqueda de diferencias, que no deja de producir copias descartables de lo mismo. Fracasado intento por evitar los enredos de los asuntos de familia. Ayer, al ver a la familia del ENAPOL, que muestra algo de esta excentricidad, muchos intentaban encontrar a quienes representaban, buscando volver a incluirlos en una serie que resulte, familiar. Debo decir que muchos nombres de colegas circularon intentado nombrar al padre de la familia!!!

Pero querría agregar que uno de los motivos para que los asuntos de familia hoy convoquen nuestro interés, es el avance de la neurociencia. ¿Cómo respondemos frente a este nuevo dispositivo de emplazamiento de los sujetos?:

Dispositivo más extremo,

una cuantificación de marcadores biológicos y genéticos,

y que no requiere recurrir a la palabra del paciente?

Justamente, esa palabra que siempre es equívoca, enredada en una historia, y producto de una novela. Laberintos en los que se podría ir construyendo un nuevo modo de ser en el mundo desde un análisis, no sin esos restos que constituyen aquello que más lo define.

El subtítulo de nuestro ENAPOL, Sus enredos en la práctica, habla de esto.

De la práctica del psicoanálisis que conviene al siglo XXI.

Para concluir... resta mucho trabajo de aquí al 14 y 15 de septiembre del año próximo, para el que esperamos contar con todos ustedes, con el objetivo de hacer del ENAPOL un acontecimiento que de cuenta de lo que el psicoanálisis tiene para decir en esta época.