Prensa y difusión

#AsuntosEpistolares 4

Envía: Gloria Casado

[Membrete: Viena] 31/1/1919

Considerando el extraordinario empeoramiento de nuestra situación patrimonial como consecuencia de la guerra, retiro todos los compromisos y disposiciones referidos a la repartición de mis bienes (complementarios al testamento que se encuentra en poder del Dr. Alf. Rie) y dispongo que mi mujer Martha sea la heredera de todo lo que se encuentra en la casa: libros, cuadros, antigüedades, alfombras, enseres domésticos, etc.

También dejo en sus manos la distribución de los recuerdos personales entre nuestros hijos, Minna y Alexander. Mi seguro de vida de la New York está a su nombre. De la misma manera, heredará los pagarés de dos pacientes ([C.] y Dirszt.[ay]) que se encuentran en la arqueta, si es que hasta entonces no se ha efectuado ningún pago.

Solo Anna conservará los objetos de nefrita previamente convenidos y el Dr. Rank recibirá la bibliografía sobre el sueño, irrelevante para otro. La colección de mis propias publicaciones psicoanalíticas, así como la Enciclopedia británica deberían permanecer en casa.

Si mis libros son reeditados después de mi muerte, el rendimiento también le corresponderá a mi mujer.

Si su situación lo permite, dispondrá de la suma para nuestros nietos.

Parto de la base de que no se separará de Minna.

En lo que a mi entierro respecta, dispongo que se ahorre cuanto sea posible: la categoría más sencilla, ninguna oración fúnebre, comunicación a posteriori. Prometo no afligirme porque se elimine toda "piedad". Si es posible hacerlo en forma cómoda y económica: incineración. Si en el momento de mi muerte llego a ser "famoso'' (nunca se sabe), que no haga diferencia.

Sigm. Freud