Prensa y difusión

#AsuntosEpistolares 24

Envía: Daniela Teggi

La Paix, Rodgers' Forge
8 de agosto de 1933
Towson, Maryland
Tesoro:
Me importa muchísimo que cumplas con tus obligaciones. ¿Querrás enviarme un poco más de documentación sobre tus clases de francés? Me alegra que estés feliz, aunque nunca he creído demasiado en la felicidad. Tampoco he creído nunca en la tristeza. Son cosas que ves sobre un escenario o en la pantalla o en las páginas impresas; nunca te ocurren realmente en la vida.
En la vida, sólo creo en las recompensas por la virtud (según el talento que uno tenga) y en los castigos por no cumplir con tus obligaciones, que sin duda se pagan caros. Si tienen el libro en la biblioteca del campamento, ¿le pedirás a la señora Tyson que te deje echar un vistazo a un soneto de Shakespeare donde se lee el verso «El lirio que se pudre huele peor que la maleza»?
Hoy no he tenido ningún pensamiento, es como si la vida consistiera solamente en armar cuentos para el Saturday Evening Post. Pienso en ti, y siempre de buen grado, pero si vuelves a llamarme «Papaíto», sacaré a pasear el gato Blanco y le daré una zurra en el trasero, fuerte, seis veces por cada vez que seas impertinente.
¿Te hará reaccionar?
Yo me ocupo de la factura del campamento.
Como un idiota, voy concluyendo.
Cosas de las que preocuparse:
Preocúpate del coraje.
Preocúpate de la higiene.
Preocúpate de la eficiencia.
Preocúpate de la equitación.

Cosas de las que no preocuparse:
No te preocupes por la opinión de los demás.
No te preocupes por las muñecas.
No te preocupes por el pasado.
No te preocupes por el futuro.
No te preocupes por hacerte mayor.
No te preocupes por que alguien te supere.
No te preocupes por el triunfo.
No te preocupes por el fracaso, a menos que sea culpa tuya.
No te preocupes por los mosquitos.
No te preocupes por las moscas.
No te preocupes por los insectos en general.
No te preocupes por los padres.
No te preocupes por los chicos.
No te preocupes por las desilusiones.
No te preocupes por los placeres.
No te preocupes por las satisfacciones.

Cosas en las que pensar:
¿A qué aspiro realmente? Si me comparo a mis coetáneos, soy realmente buena con respecto a:
a) El rendimiento académico.
b) ¿Entiendo realmente a las personas y soy capaz de llevarme bien con ellas?
c) ¿Procuro hacer de mi cuerpo un instrumento útil o lo estoy descuidando?
Con todo mi amor,
Papi
P. D.: Mi réplica por haberme llamado Papaíto será bautizarte con el nombre de Huevo, lo cual implica que te hallas en un estado muy rudimentario de la vida y que podría romperte y cascarte a mi antojo, y además creo que es una palabra que haría fortuna si se me ocurriera comunicársela a tus coetáneos. «Huevo Fitzgerald». ¿Crees que te gustaría andar por la vida llamándote «Huevi Fitzgerald» o «Mal Huevo Fitzgerald» u otra versión que pueda ocurrírsele a cualquier mente fértil? Llámame así una vez más y te juro por Dios que te colgaré el nombre y tendrás que arreglártelas sola para quitártelo. ¿Para qué meterse en problemas?
En fin, muchos cariños.
F. Scott Fitzgerald, Cartas a mi hija, Prólogo de Scottie Fitzgerald Traducción y notas de Albert Fuentes, Editorial Alpha Decay, Abril 2013.